Si ayer comentaba que la parrilla televisva ha llegado a su fin, que ya no existe la obligación de sentarte en el sofá para ver lo que se tiene que ver ese día, que el espectador deja de ser meramente un espectador pudiendo crear su propia parrilla... hoy quiero comentar las consecuencias negativas que todo esto conlleva.

Por un lado, tener que crear tu propia parrilla exige un tremendo esfuerzo y puede llegar a sumergirte en el caos más absoluto. Yo, personalmente, puedo llegar a estresarme. Utilizo listas, excels, post-its, papeles y todo lo que tengo a mano para saber lo que me toca ver. Que si "Perdidos" voy por el capítulo 23 de la tercera temporada que me bajo del emule; que si "Anatomía de Grey" la sigo los jueves por Cuatro pero no me grabé el último capítulo y tengo que bajármelo (por cuál iba..); que si esta noche me sirven una triple ración de "Nip/Tuck", "Jericho" y "Cinco hermanos" y que, por lo tanto, mi grabador digital sólo puede grabarme dos capítulos y el otro tengo que bajármelo, pero mejor que utilizar la mula, me descargo el torrent que para este caso va más rápido; que si estando preparado para una larga sesión maratoniana de "Héroes" me doy cuenta que me falta un capítulo para bajar o que en vez del capítulo esperado me sale una sesión maratoniana de porno y tengo que parar (o verla, si se da el caso ;).

Sí, mis amigos se ríen de mi y de mis Excels o sucedáneos de control... ¿pero qué hago sino? ¿qué fórmula mágica utilizáis para tenerlo todo controlado? Vale... puede que sea yo, que sea un freaky y me ahogue en el intento de crear mi propia parrilla.... pero seguro que a muchos os pasa lo mismo (venga, confesarlo).

Por otro lado, creo que la gran consecuencia de esta revolución televisiva es la eliminación de las conversaciones del día siguiente. Con lo bonito que era comentar al día siguiente con mi abuela el capítulo 34.560 de "Santa Bárbara" en el que Cruz había dejado a Eden porqué había bebido; con mis amigos del cole por qué parte del campo se había quedado Oliver Atton en el capítulo del día anterior; o, sin ir más lejos, reirnos de los 32 giros de 360 grados que había dado la trama en la doble ración que había emitido Antena 3 sobre las andanzas de Jack Bauer en la primera temporada de la serie.

Ahora nada de esto es posible. Ahora, además de perderme en mi propia parrilla de televisión, no puedo comentar las series con nadie. Si quieres comentar una serie, primero tienes que informarte exhaustivamente por donde va tu interlocutor. Es ya prácticamente imposible que tu interlocutor vaya por el mismo punto que tú. Y te frustras, y quieres comentarlas, y quieres avancarles acontecimientos, y quieres indagar qué va a pasar sin que te cuenten más de lo que deban.... Pero no puedes. Tú y tu Otro Tú os tenéis que conformar con comentarlo entre vosotros. Necesitaríamos un radar que se encendiera automáticamente cuando detectara a alguien que se haya detenido o haya avanzado hasta el mismo punto que tú en cada serie.... y así poder atacarlo, poder lanzarte encima de él para decirle lo contento que estás, y comentar las series sin temor y emocionaros juntos... Porqué sino............ llega el momento Spoiler y el fin de la conversación.

"No spoilear al prójimo" se convierte en el nuevo mandamientode la vida moderna.